Museo Arqueológico de Córdoba

Horario entradas y precios

Al noreste de la Mezquita, en la Plaza de Jerónimo Páez, se encuentra el excelente Museo Arqueológico (martes de 2.30 a 8.30, miércoles y sábado de 9 a 8.30, domingo de 9 a 14.30; 1,50 euros), esencial para comprender la importancia de Córdoba como ciudad romana en particular, ya que hoy en día se conserva muy poco de este período en la superficie.

Durante la conversión original de la Casa Páez, esta pequeña mansión renacentista del siglo XVI se reveló como el improbable lugar de un auténtico patio romano. Como resultado, es uno de los pequeños museos más imaginativos y agradables del país, con buenas colecciones locales de los períodos ibérico, romano y moro.

Después de la sección prehistórica, que muestra algunas esculturas ibéricas de varios sitios de la provincia, la visita continúa en la Sala 3 donde se pueden ver evidencias del edificio romano original.

Destacan aquí un gran número de hallazgos procedentes de la excavación de la necrópolis occidental de Córdoba, entre los que se encuentran varias lápidas inscritas de gladiadores del siglo I (incluida la exposición itinerante nº 10.681, traducida al español).

La sala 4 tiene una fina maqueta de la villa romana de El Ruedo en Almedinilla, en el sur de la provincia, que incorpora una característica única de cascada en su triclinium (comedor). La sala 5 tiene más objetos expuestos y estatuas de la época romana, incluyendo un magnífico hermafrodita de bronce de la villa de El Ruedo, y un fascinante relieve de piedra tallada que representa la cosecha de aceitunas.

Las escaleras que conducen a la sala 7 están flanqueadas por finos mosaicos, entre los que destaca uno que representa una cuadriga (carro de cuatro caballos) en acción. El intrincado techo de madera mudéjar de esta sala también merece una mirada y es anterior a la mansión, que fue construida para incorporarla.

En la sala 7 se exponen objetos del periodo moro, entre los que se encuentra un fino ciervo de bronce con incrustaciones del siglo X - un regalo del emperador bizantino Constantino VII a Abd ar-Rahman III - que se encontró en el palacio moro de Medina Azahara, donde se utilizó como caño de una fuente.

También aquí hay un número de finas piezas de cerámica policromada de Medina Azahara. En el balcón, una colección de pozos atestigua la atracción de los moros por el agua, una tradición que continúan las fuentes de toda Andalucía en la actualidad.

El hermoso patio doble del museo contiene varias estatuas romanas, mosaicos y un magnífico sarcófago de mármol cristiano del siglo IV. También aquí hay una fina escultura del siglo II de Mitras matando al toro desde un mitraeum excavado en Cabra en el sur de la provincia.

Esta imagen convencional, que fue colocada en la posición de retablo en los pequeños templos de culto mitraicos, muestra a Mitras clavando su daga en el toro cuya sangre, según creían los iniciados, dio origen a todos los seres vivos, de ahí el perro y la serpiente intentando conseguir su parte. El problema siempre presente del mal es representado por el simbólico escorpión que ataca los órganos vitales del toro.

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