Plaza de España de Sevilla

Plaza de España

La Plaza de España de Sevilla se encuentra más allá de la Avenida del Cid - esta última, por cierto, el sitio del quemadero de la Inquisición, donde durante trescientos años los herejes condenados fueron ejecutados; la última bruja fue quemada aquí en 1781.

El vasto complejo semicircular fue diseñado como la pieza central de la Feria de las Américas de España, que fue un tanto arruinada por el choque de Wall Street en el extranjero y los disturbios políticos en el país.

Diseñado por Aníbal González con torres teatrales, fuentes, majestuosas escaleras y masas de ladrillos y azulejos, su extravagancia parecería extraña en la mayoría de las ciudades españolas pero aquí se ve totalmente natural, continuando la gran tradición de exhibición cívica.

En la feria, la Plaza de España fue usada para la exhibición de la industria y la artesanía española, y alrededor de la media luna hay escenas de azulejos y mapas de cada una de las provincias: un interesante registro del país en el final de una era monetaria.

Parque de María Luisa

Tanto los locales como los turistas salen a la plaza -que se ha venido desmoronando durante años pero que finalmente se está renovando- para hacer alfarería en los pequeños botes que se alquilan en su pequeña franja de canal (que actualmente carece de agua), o para esconderse del sol y de las multitudes en medio de las piscinas ornamentales y las avenidas y paseos arbolados del Parque de María Luisa.

El parque está diseñado, al igual que la plaza, en una mezcla de Art Decó de los años 20 y de mudéjar simulado. Dispersos y alrededor de su borde, hay más edificios de la feria, algunos de ellos sorprendentemente opulentos, construidos en los últimos meses antes de que el derrumbe de Wall Street socavara el impulso del plan.

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